LA SEGURIDAD bien entendida consiste en evitar un disfuncionamiento técnico al mismo tiempo que un “mal” comportamiento humano.
Las diez reglas básicas para la prevención de riesgos eléctricos son las siguientes:
Antes de utilizar un aparato o instalación eléctrica, asegúrese de su perfecto estado y del conocimiento de los riesgos específicos.
Opere únicamente sobre los órganos de mando. No altere o modifique los dispositivos de seguridad
No manipule instalaciones o aparatos mojados o húmedos.
Desconectar inmediatamente en caso de fallos o anomalías. Es necesario un mantenimiento preventivo para evitar todo tipo de averías, así como revisiones periódicas.
Informar inmediatamente de las anomalías o averías detectadas.
No trate de hacer reparaciones en los equipos eléctricos.
Antes de utilizar equipos eléctricos infórmese sobre las precauciones que hay que adoptar.
No abra nunca las protecciones o cubiertas de las instalaciones o equipos eléctricos. Respete la señalización.
Para trabajar cerca de una línea eléctrica, deben recibirse instrucciones de un electricista.
Para trabajar cerca de una línea aérea o subterránea, hay que adoptar las precauciones reglamentarias.
Por tu seguridad y por seguridad de los que puedan estar a tu alrededor, deja la electricidad en manos expertas.